Nuestras Historias

Cuando amanece en Pamplona alta es inevitable no distinguir su fuerza y su voz como cimbreantes campanas en su saludo caluros y de llamada de atención “Buenos días vecina” , lleva bien puesto su nombre, Socorro Torres es una líder en su zona y está atenta a socorrer a todos y todas aquellos que lo necesitan, desde un niño que llora sin la presencia de la madre, una mujer afligida de dolor sin dinero para ir al hospital o una mano para repartir un lonche para los más necesitados, esa es Socorro llamando la atención a las jóvenes madres para que cuiden mejor a sus hijos o enseñando nuevos puntos para sus tejidos a mujeres que cada tarde se reúnen en los muros, un pretexto mas para ser oídos de las vicisitudes de las mujeres por violencia ,maltrato, abandono o simplemente compartir historias de vida para salir adelante en la Ítaca vida que les toco vivir.

A sus 74 años, peinando canas, siempre su voz y su mirada dicen muchas cosas, sus gestos son mensajes transparentes de sus ideas, está atenta a la violencia, delincuencia de la zona, no hay nada que no haya observado y no haya vivido con su vecinas, aun con su propia salud a veces afectada por el paso de los años, siempre hay en ella un soporte, una mano de contención.

En la congregación “Vida Nueva” es el tronco que la sostiene, es la que cuida sigilosamente sus instalaciones, la que abre y cierra sus puertas, la que cada domingo invita a la comunidad, como quien abre sus brazos para albergar a sus hijas e hijas, siempre se le escucha con esperanza y en algunas ocasiones es inevitable una vocecita de frustración que se asoma porque quisiera tener mayor fuerza y recursos para que sus hermanos y hermanas participen activamente. Pero como guerrera saca mucha energía y vitalidad, no deja que el desaliento y desesperanza la consuma, siempre hay fuerza para seguir labrando en el camino de Dios, cubierto por el Cristo que yace en lo más alto del cerro cerca a la congregación.

Además, el grupo de mujeres cuidadoras del medio ambiente “Tejiendo sueños” le permite fortalecer su liderazgo, siente la experiencia en la piel para enseñar a las jóvenes a creer y ahora a tejer con bolsas plásticas y contribuir a cuidar el mundo que Dios nos ha dado.