construyendo comunidades de fe sin violencia 2015-2017

Fondo de Iglesias Ayudan a Iglesias – Pan para el Mundo

 

Objetivo del Proyecto :

Se mejoran y articulan las acciones de prevención y lucha contra la violencia de las organizaciones religiosas y  sociedad civil  a través del fortaleciendo de capacidades de los diversos actores sociales  del distrito de Lurín y San Juan de Miraflores.


RESULTADOS AL 2017:

  1. Cuatro organizaciones religiosas y sociedad civil articuladas cuentan con un plan e implementan acciones para la prevención de la violencia en la comunidad y escuela.

10 reuniones de coordinación con autoridades

6 talleres con directores y 10 con docentes sobre tutoría

6 reuniones con la red de educación de los distritos

5 reuniones con líderes de las iglesias.

 

  1. Veinte mujeres líderes con capacidades desarrollas dirigen Grupos de Ayuda Mutua para mujeres víctimas de la violencia o en riesgo en su iglesia.

. 8 talleres de formación en GAM, 15 mujeres identificadas

 

  1. Veinte madres y padres de familia con capacidades desarrolladas promueven una cultura de crianza con afecto y buen trato en su comunidad.

.10 talleres y 20 mujeres madres de familia en situación de riesgo que participan en la “Congregación “Nueva Vida” y “Filadelfia” están sensibilizadas sobre el origen y prevención de la violencia y conocen nuevas estrategias para mejorar la cultura de crianza sin violencia

 

LECCIONES APRENDIDAS:

Es importante la línea de base para poder identificar los cambios en las comunidades y en los beneficiarios con respecto a la violencia.

El tema de la prevención de la violencia debe ser abordado desde la temprana infancia (inicial) en el caso de las escuelas, así como la apreciación positiva del género  y respeto a la diversidad  incluyendo las diferencias de los niños y niñas, y la forma de relacionarse.

Las madres de familia tienen que tener espacios de elaboración emocional  sostenidos de forma grupal, es importante un proceso de reflexión de su propia   historia personal marcadas en su mayoría de vivencias de  violencia y maltrato, es importante por lo tanto estos espacios de elaboración para evitar que la historia se repita en sus hijos e hijas, representaciones de violencia ejercidas muchas veces   inconsciente por heridas del pasado.

Es importante la articulación de la escuela,  comunidad y sistemas de protección, para establecer límites y abordajes conjuntos para prevenir y atender casos de  violencia.

Valorar y estimular las  potencialidades y resciliencia que se desarrollan en las mujeres a partir de las     vivencias de dolor y violencia, capacidad que ha permitido en las mujeres salir del hoyo donde se encontraban.

Partir de la concepción del derecho al buen trato para todos y todas, de esa manera se  garantiza la  proyección de experiencias porque se basan en valores que pueden ser asumidas en las políticas públicas.

 Las instituciones educativas, requieren acompañamiento y asesoría para elaborar e implementar su plan de acción contra la violencia.

Es importante establecer alianzas estratégicas con instituciones del estado y sistemas de protección para promover la sostenibilidad.

Las docentes tutoras requieren asesoría permanente para elaborar los casos que se presentan en situación de violencia en todas sus formas en el aula.

Los protocolos y rutas para la atención y denuncia en caso de violencia debe ser  más accesible y de conocimiento de todas las mujeres de la comunidad así como de los diferentes operadores de la comunidad y de la escuela.

Las autoridades requieren ser sensibilizadas y acompañadas en procesos de mediano plazo para articularse en el trabajo conjunto y sumar esfuerzos.